Noticias

08

Abr 2019

Proyecto Paisajes Rurales apoyará 4 mil productores del Cerrado en la recuperación ambiental productiva

Publicado por

El Proyecto Paisajes Rurales fue lanzado en el último día 3 de abril, en Brasília. El acuerdo de cooperación técnica, firmado por la ministra de la agricultura, Teresa Cristina, y el embajador de Alemania en Brasil, Georg Witschel, tiene como foco, además de la recuperación ambiental, la producción agropecuaria sostenible en el bioma Cerrado.

Los participantes recibirán capacitación y asistencia técnica y gerencial durante por lo menos dos años, cuando tendrán acceso a estrategias de manejo desarrolladas por Embrapa que proporcionan condiciones para la recomposición de las áreas de preservación permanente (APP), de reserva legal (ARL) y de uso restricto (AUR) de las propiedades rurales, previstas en la legislación, y las tecnologías que visan principalmente la reducción de la emisión de carbono en las actividades rurales. Eso auxiliará los productores a adecuarse a las exigencias de la legislación de protección de la vegetación nativa, conocida como nuevo Código Forestal

La inversión será de R$ 21 millones, distribuidos entre 2018 y de 2023, que atenderán cuatro mil propiedades distribuidas en diez cuencas hidrográficas en ocho estados brasileños – Bahia, Goiás, Maranhão, Minas Gerais, Mato Grosso, Piauí, São Paulo, Tocantins – y el Distrito Federal.

La iniciativa es una acción conjunta desarrollada por el Ministerio de la Agricultura, Pecuaria y Abastecimento (Mapa); Embrapa; Servicio Forestal Brasileño (SFB); Agencia de Cooperación Técnica Alemana (GIZ); Servicio Nacional de Aprendizaje Rural (Senar); Ministerio de la Ciencia, Tecnología y Comunicaciones (MCTI); Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe); con apoyo del Banco Mundial.

La Embrapa Cerrados (Planaltina, DF) será responsable por coordinar la definición de las tecnologías que serán llevadas a las propiedades y, juntamente con el Senar, por la capacitación de los extensionistas rurales que actuarán en el proyecto. La Embrapa Informática Agropecuaria (Campinas, SP) participará del monitoreo de las áreas atendidas junto con el Inpe.

Impactos ambientales y económicos

La restauración ambiental y promoción de prácticas agrícolas sostenibles minimizan los efectos de los cambios climáticos y pueden traer como resultado aumento de la productividad y, consecuentemente, de la renta de los que viven en el campo, acredita el presidente de la Confederación de la Agricultura y Pecuaria de Brasil (CNA), João Martins. Él recuerda que hoy, en Brasil, apenas 10% de los productores detienen 80% de la renta proveniente de la actividad rural. “Tenemos una expectativa muy grande con eso proyecto. Queremos mudar el perfil de los productores de Brasil. Queremos que los pequeños se transformen en medianos productores”, explica Martins. Además, destaca que el proyecto proporcionará cambios positivos para la conservación del paisaje natural de las cuencas hidrográficas del Cerrado.

Para el embajador de Alemania, tratase de un proyecto que representa importante paso para el desarrollo del Cerrado: “La cooperación técnica con el Brasil avanza para la recuperación de áreas degradadas, acción importante para que el País cumpla la meta acordada en Paris, en 2015, y sea actuante en el combate a los cambios climáticos”.

La Embajada ya había actuado en la implantación del Registro Ambiental Rural (CAR) de las propiedades brasileñas, que posibilitó la sistematización de informaciones ambientales de más de 500 millones de hectáreas – “un área mayor que toda la Alemania, talvez hasta mayor que la Europa”, brinca Witschel, al hacer referencia a la grandeza de la conquista alcanzada recientemente. Él resalta que la agricultura moderna no puede ser enemiga del medio ambiente y resalta aún la importancia de la participación de Embrapa con la oferta de tecnologías productivas y conservacionistas que lleven al alcance de un abordaje integrada en la conservación del paisaje del Cerrado, que puede servir de ejemplo para otros contextos y países, dentro de la discusión de las cuestiones climáticas.

En el evento, la ministra de la agricultura recordó que el productor rural siempre preservó el medio ambiente, pero ahora podrá preservar más, con base en informaciones y conocimientos. “El Cerrado es el bioma más productivo de Brasil, de donde viene grande parte de la riqueza y de los alimentos que ofertamos al mundo, además de ser un grande reservatorio mundial de agua. Cuidar de nuestra agua, de nuestro suelo y dar condiciones para que el productor rural haga eso es fundamental”, explica Teresa Cristina sobre la selección del bioma para iniciar el proyecto.

Segundo el director de la GIZ, la experiencia adquirida en el Cerrado puede ampliar la iniciativa para los otros biomas del País.

Operación y resultados

El investigador Felipe Ribeiro, participante del proyecto, explica que el objetivo es mejorar el uso de la tierra en las áreas naturales y de pecuaria, que corresponden en el bioma Cerrados, respectivamente, a 54% y 30% del territorio.

Hoy, 80% de los pastos del Cerrado están degradados o en degradación, lo que corresponde a 165 millones de hectáreas. La carga animal de esas áreas es de una unidad animal por hectárea. Eso número puede llegar a sete. Se simplemente conseguir doblar esa carga animal para dos unidades animales, aproximadamente 74 millones de hectáreas estarán libres para empleo en otras actividades, como explica el investigador.

Por parte de la investigación científica, para el desarrollo del proyecto, fue necesario superar algunos desafíos, como definir las principales especies nativas aptas a ser usadas en la recuperación ambiental, conocer sus características y la época de colecta de sus semillas, además de definir un protocolo para producción de mudas.

El Paisajes Rurales iniciará sus trabajos en diez cuencas hidrográficas que serán seleccionadas por el Servicio Forestal Brasileño y por Embrapa. A partir de ahí, serán involucrados otros actores, como los órganos ambientales de los estados, los técnicos de la extensión rural y los propios productores. El próximo paso será la formación de los extensionistas, asistentes y gestores locales. La primera fase de la capacitación será hecha a distancia. Para eso será creada una plataforma de EAD, abordando inclusive la gestión administrativa de la propiedad rural.

En la recuperación ambiental, el grupo tendrá el  apoyo de la herramienta WebAmbiente, un sistema de información que contiene el mayor banco de datos brasileño sobre especies vegetales nativas y estrategias para recomposición ambiental. Los agentes seleccionados aún tendrán dos fases de entrenamiento presencial y a partir de ahí las tecnologías serán levadas a las propiedades rurales.

El jefe de Transferencia de Tecnologías de Embrapa Cerrados, José Humberto Xavier, enfatiza la importancia del proyecto para la región: “El proyecto Paisajes Rurales es una herramienta estrategia que apoyará la adopción de prácticas sostenibles y, consecuentemente, mejorar la calidad de vida en el medio rural”

Recuperación y productiva de la propiedad rural

Las cuatro mil propiedades que serán atendidas por el proyecto recibirán evaluación individual para el establecimiento de las estrategias a ser adoptadas. Para cada tipo de área, de acuerdo con su destinación y nivel de degradación, serán recomendadas diferentes soluciones tecnológicas. “Lo que cabe a la Embrapa es ofrecer el conocimiento técnico, desarrollado a lo largo de los años por la investigación, para que sea posible restaurar esas áreas. Algunos resultados están siendo traídos del proyecto Biomas, del cual ya tenemos datos consolidados, para auxiliar en eso proceso”.

El Proyecto Biomas tuvo actuación en los seis biomas brasileños y durante nueve años, con la participación de 400 investigadores de 50 instituciones brasileñas, incluyendo  Embrapa, buscó formas para incorporar árboles en la propiedad rural, trayendo beneficios socio-económico-ambientales.

Todas las propiedades serán monitoreadas para acompañamiento de su desempeño. Al final, 40 de ellas serán seleccionadas para tornarse unidades de referencia tecnológica. La hacienda Entre Rios, del proyecto Biomas, localizada en el PAD-DF, será una de ellas. “El productor puede usar 100% de su propiedad, desde que entienda los servicios que son prestados por cada espacio. La conservación de agua, suelo y de la biodiversidad también son productos de la actividad rural”, resalta Ribeiro.

Serán adoptadas estrategias de recuperación específicas para las áreas destinadas a la regeneración natural de especies nativas y a la siembra, considerando aún su nivel de degradación – áreas alteradas o perturbadas y la degradadas. Para la regeneración, serán recomendadas sembraduras directa, siembra de mudas, propagación de especies nativas y/o exóticas intercaladas.

Dentro de la vertiente de desarrollo de una agricultura sostenible, las estrategias serán recuperación y manejo de pastos, integración agricultura y pecuaria (ILP) y agricultura-pecuaria-foresta (ILPF).

 Fuente:  www.embrapa.br
Texto traducido del portugués


Lea también