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07

Dic 2017

Planta nativa del Cerrado puede ayudar en la recomposición del bioma

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Estudios realizados por Embrapa Milho e Sorgo (MG) muestran que la Cratylia argentea, leguminosa arbustiva popularmente conocida como camaratuba, presenta grande potencial para la restauración de la fertilidad del suelo del Cerrado, ofertando servicios ambientales a los sistemas productivos agroecológicos y reaccionando bien a factores abióticos, como el huego y la sequía, y también a factores bióticos, como al ataque de hormigas. Estimase que mitad de los más de dos millones de quilómetros cuadrados del Cerrado, segundo mayor bioma de la América del Sur, ya tenga sido modificada por la acción humana. Números del Ministerio del Medio Ambiente revelan que la pérdida anual de cobertura vegetal llega a nueve mil quilómetros cuadrados.

“Podemos caracterizar la Cratylia argentea como una ‘isla de biodiversidad’ por hospedar a lo largo de todo el año muchos artrópodos y sus agentes de control biológico. Su presencia en sistemas de transición agroecológica puede también favorecer el repoblamiento de áreas en transición y degradadas del Cerrado con la dispersión de esos agentes para su entorno”, enumera el investigador de Embrapa Walter Matrangolo, que coordina los estudios.

La especie también tiene demostrado grande potencial para la suplementación alimentar del ganado en la estación seca. Su valor nutritivo, segundo Matrangolo, es superior al de la mayoría de las otras leguminosas arbustivas adaptadas a los suelos ácidos. “La cratília tiene utilidad en sistemas de producción como fuente de proteína para rumiantes principalmente durante la estación seca, sea en la forma de forraje fresca, ensilaje sea en  sistemas de pasteo directo. Esa leguminosa tiene mostrado aún muchas ventajas, como alta retención foliar y buena capacidad de rebrota durante la época de sequía, una de sus principales características.”

Estudios preliminares realizados por Embrapa Milho e Sorgo relacionados a la oferta de servicios ambientales de la cratília a los sistemas agroecológicos revelan aún que la planta tiene potencial para favorecer la población de agentes de control biológico de insectos fitófagos, como la lagarta-do-cartucho, la principal plaga del maíz, y fornecer alimento para abejas en el período de la seca, cuando está en florecimiento – entre los meses de abril y setiembre.

Adobo verde in natura

Otra característica de la leguminosa es la fijación biológica del nitrógeno atmosférico en el suelo, importante elemento para aumentar la productividad de las labranzas, sustituyendo la necesidad de uso de fertilizantes nitrogenados. Segundo Walter Matrangolo, la Cratylia argentea produz cerca de 200 quilogramos de nitrógeno por hectárea en los primeros dos años y puede llegar a fornecer 300 quilos por hectárea en el tercero año, en una densidad de siembra de 7,5 mil plantas por hectárea. “La baja fertilidad natural de los suelos limita la productividad de los sistemas agrícolas en el Cerrado, donde la degradación de pastados es un problema que atinge cerca de la mitad de los 60 millones de hectáreas”, explica el investigador. Los datos de degradación son de Embrapa Monitoramento por Satélite (SP).

Aún segundo Matrangolo, estudiosos consideran que el suelo con la cobertura viva de leguminosas perennes presenta altos índices de agregación. “Esas plantas contribuyen también para el incremento de carbono orgánico, lo que permite una recuperación de las funciones estructurales físicas, químicas y biológicas, tornando el área posible de tornarse nuevamente productiva.”

Ella ayuda la ‘refrescar’ el suelo

El uso de la cratília como cobertura viva es una de las principales ventajas de la planta, en la visión del comerciante aposentado Jorge Gilberto de Carvalho, que reside en un pequeño sitio en el Municipio de Sete Lagoas. En enero de 2011, ello recibió 250 mudas de la leguminosa y sembró en un área empinada de la chácara, con poca vegetación y mucha grava. “La cratília es muy buena para refrescar la tierra. Ya dio para percibir una diferencia en el área adonde ella fue sembrada. El suelo queda más húmedo”, cuenta. El agricultor hace podas en la leguminosa y deposita las hojas en los pies de las fruteras, como manga, naranja, limón y jabuticaba. “Donde tiene hojas de la cratília, el mato no crece. Eso es otro atractivo de la planta.”

La resistencia a la seca y el potencial de recuperar el suelo son los principales beneficios de la leguminosa, segundo Élcio Antônio Ribeiro, propietario de la hacienda de las Nacientes, localizada en el Municipio de Araçaí, en la región Central de Minas Gerais. La propiedad, de 50 hectáreas, tiene como una de sus actividades la siembra de maíz para ensilaje, en sistema de sequero. Hace cuatro años, la cratília fue sembrada en sistema de consorcio con la labranza. “Ella presenta un desarrollo muy bueno y puede ser usada en la recuperación del suelo. Los efectos son visibles. Otra ventaja es que, en el período de floración, la leguminosa tiene la propiedad de atraer insectos polinizadores.”

El investigador Walter Matrangolo propuso la creación de una red de investigación participativa y la construcción de un mapa con informaciones relacionadas al zoneamiento ecológico de la planta (inicio y duración del período de florecimiento y época de cosecha de las semillas) con base en los registros fotográficos de insectos benéficos que visitan la planta en diferentes regiones, con el objetivo de producir un catálogo de organismos que visitan la especie, con foco en los agentes de control biológico y en las abejas. “Será, arrima de todo, un ejercicio de producción de conocimiento agroecológico en red”, anticipa.

Política incentiva acciones con la cratília

Las investigaciones involucrando las propiedades de la Cratylia argentea en Embrapa recibieron incentivos de la Política Nacional de Agroecología y Producción Orgánica, lanzada por el gobierno federal  en el decreto 7.794, de 2012 es integrante de esa política el Plan Nacional de Agroecología y Producción Orgánica, que prevé el desarrollo de diversos ejes estratégicos, como lo que promueve el uso sostenible, la gestión, el manejo, la recomposición y la conservación de los recursos naturales y ecosistemas.

En ese contexto, con financiamiento del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq), fue creado el Núcleo de Agroecología de Embrapa Milho e Sorgo con acciones volteadas para estudios con la leguminosa. Campañas de producción de mudas fueron hechas con la divulgación de las características de la leguminosa, además de la distribución de semillas para agricultores familiares e instituciones de investigación y enseñanza interesadas. Al mismo tiempo, estudios sobre los aspectos fitotécnicos y ecológicos de la planta en la región central de Minas están siendo realizados. La iniciativa, denominada Centro Vocacional Tecnológico en Agroecología y Producción Orgánica/Grupo Guayi, engloba una equipe de profesionales de diversas instituciones: Universidad Federal de São João del-ReiEmater-MGEpamig, Fundación Zoobotánica y asociaciones de agricultores familiares de la región.

La equipe tiene como objetivos cuantificar la producción de semillas y la cuantidad de masa producida por la cratília en diferentes arreglos, además de diagnosticar su interacción con plantas espontaneas y con la fauna del Cerrado. En la sub-cuenca del Ribeirão Jequitibá, adonde se sitúa Embrapa Milho e Sorgo, predominan pequeñas propiedades rurales con tradición en la producción de hortalizas que abastecen la región metropolitana de Belo Horizonte y también la producción de leche. “Estamos situados en una importante cuenca lechera de Minas Gerais y tenemos intuito de ampliar la base de informaciones para fundamentar una mejor forma posible de inserción de la cratília en sistemas agropecuarios locales”, describe el investigador Walter Matrangolo.

Para la siembra de la Cratylia argentea, están en estudio diversos arreglos, con el objetivo de perfeccionar el manejo. La equipe de Embrapa Milho e Sorgo viene estudiando, por ejemplo, el impacto de las podas drásticas sobre su sobrevivencia a cada tres meses de edad, cuando el volumen de fitomasa ya es significativo (vea el vídeo). En noviembre de esto año, por ejemplo, la operación de corte radical depositó las hojas en una pequeña área en la vitrina de tecnologías, en la cual posteriormente serán sembrados maíz, frijol y calabazas. “Nuestro objetivo es obtener un sistema de producción que aumente la ciclaje de nutrientes, proteja el suelo y garantice diversidad y seguridad alimentaria”, destaca Matrangolo.

Pequeñas cuantidades de semillas de la Cratylia argentea pueden ser solicitadas directamente al investigador, que podrá también aclarar dudas sobre la siembra y las propiedades de la planta. Más informaciones pueden ser solicitadas por el e-mail walter.matrangolo@embrapa.br.

Fuente: www.embrapa.br
Texto traducido del portugués


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