Noticias

09

Ago 2013

Nanofibras de celulosa pueden ser extraídas de residuos de palma aceitera

Publicado por

Investigación liderada por Embrapa Agroenergía (Brasilia/DF) consiguió purificar la celulosa de cachos vacios de palma aceitera, conocida popularmente como dende. Además, los científicos extrajeron nanofibras de celulosa de eso material. 

La expectativa es que los resultados obtenidos contribuyan para el desarrollo de aplicaciones con mayor valor agregado para los residuos de la producción de aceite de palma.
Actualmente, las industrias obtienen celulosa principalmente de forestas sembradas y utilizan esta celulosa para la producción de papel. 

El material obtenido en los laboratorios de Embrapa Agroenergía, con todo, puede tener otras aplicaciones. Las nanofibras están siendo caracterizadas por diversas técnicas instrumentales y, después de esa etapa, serán testadas como refuerzo del caucho natural. 

La idea es obtener un material que pueda ser incorporado al caucho sin comprometer las propiedades de la misma.
El investigador de Embrapa Agroenergía, Leonardo Valadares, que coordina la investigación, explica que nanopartículas poseen propiedades diferenciadas que permiten generar materiales únicos. “Nuevas tecnologías pueden ser generadas para, por ejemplo, substituir derivados de petróleo”, comenta. 

El proyecto de investigación con los cachos vacios de palma aceitera integra la Red AgroNano, programa de nanotecnología coordinado por Embrapa Instrumentación (São Carlos/SP). La red ya estudió la preparación de nanocompósitos formados por caucho natural y fibra de algodón.
La palma aceitera es una de las más importantes fuentes de aceite vegetal en el mundo. 

Existe grande expectativa por el aumento de la producción de palma aceitera en Brasil, principalmente para fornecer materia prima a las usinas de biodiesel, en el contexto del Programa Nacional de Producción y Uso de Biodiesel. 

El zoneamiento agroecológico de la cultura realizado por Embrapa y por el Ministerio de la Agricultura Pecuaria y Abastecimiento apunta que en el País existe alrededor de 30 millones de hectáreas de tierras apropiadas para la siembra de palma aceitera, sin comprometer áreas de protección ambiental. 

La expansión del área sembrada, con todo, conduciría al aumento del volumen de residuos generados. Para cada quilo de aceite de palma aceitera obtenido, sobran alrededor de 1,1 quilos de cachos vacios. Actualmente, ellos son devueltos a los campos para la fertilización de la siembra. En lo en tanto, el aprovechamiento de la celulosa contenida en eso material puede generar productos de alto valor agregado. 

Las nanofibras de celulosa de los cachos de palma aceitera fueron obtenidas en escala de bancada. Uno de los desafíos de la investigación ahora es aumentar la escala de producción. Además de Embrapa Agroenergía y Embrapa Instrumentación, participan del proyecto Embrapa Cerrados y Embrapa Recursos Genéticos y Biotecnología, ambas en Brasilia/DF. 

 

Fuente: Embrapa Agroenergía – www.cnpae.embrapa.br 

Texto traducido del portugués

 


Lea también