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Abr 2014

Investigación evalúa biomasa de sorgo como fuente de energía

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Embrapa desarrolla, desde el fin del año pasado, experimentos en Mato Grosso con materiales de sorgo biomasa, un tipo de sorgo con mayor potencial de crecimiento. La propuesta es evaluar la viabilidad del uso en la biocombustión de las plantas para la generación de termoenergía en calderas, principalmente visando el secado de granos. 

Los materiales testados en el estado ya fueron previamente evaluados por Embrapa Milho e Sorgo en Sete Lagoas (MG) en trabajo coordinado por el investigador Rafael Parrella.
El sorgo biomasa es una fuente renovable de energía y puede ser una alternativa al uso de la leña de eucalipto.

Con ciclo anual, posibilita mayor flexibilidad en el uso de la tierra. Otras ventajas son la siembra hecha por semillas y la posibilidad del uso del grano para producción de ración animal.
De acuerdo con el investigador Flávio Tardin, responsable por los análisis de la cultura en Mato Grosso, el sorgo biomasa es abundante en materia seca, característica responsable por el fornecimiento de energía. 

La planta posee muchas hojas, tallo fibroso y llega a más de cinco metros de altura.
“La capacidad del sorgo de fornecer energía, que es medida por el poder calorífico superior, llega a 4.000 kcal/kg de materia seca, valor considerado alto para los estudios energéticos”, explica Tardin. 

El poder calorífico es menor que el de la leña de reforestación, que llega a atingir 4.500 kcal/kg. En lo en tanto, el eucalipto cultivado para uso de la biomasa demora de tres a cuatro años para ser cortado, en cuanto el sorgo es cosechado en el periodo de cinco a ocho meses después de la siembra, dependiendo de la región. 

Además, la productividad del sorgo puede ser superior a la del eucalipto. Investigaciones realizadas en Embrapa Milho e Sorgo demuestran la producción de hasta 60 toneladas de materia seca por hectárea. En Mato Grosso, debido a las condiciones edafoclimáticas, la expectativa es de llegarse a 50 toneladas por hectárea de materia seca. El eucalipto, por su vez, produce alrededor de 20 toneladas por hectárea/año en siembras volteados para esto fin en el estado. 

La cosecha de los experimentos con los 12 materiales testados en el campo experimental de Embrapa Agrossilvipastoril, en Sinop, será hecha en el fin de abril. Serán evaluadas características como producción de materia verde y de materia seca, población de plantas por hectárea y la tolerancia de las cultivares a plagas y enfermedades.
De acuerdo con Flávio Tardin, ya existen empresas de la región interesadas en trabajar con el sorgo biomasa. Para que sea posible ofrecer comercialmente una cultivar, Embrapa hizo pedido de registro de una cultivar en diciembre del año pasado. 
El lanzamiento comercial está previsto para 2015. 

Versatilidad 

Además de la generación de energía, el sorgo biomasa también puede ser una alternativa para sustituir el maíz en la producción de ración. Con valor nutricional atingiendo 95% del valor proporcionado por el maíz, la saca del grano de sorgo llega a ser de 15% a 25% más económica.
“En función de la ración a la base de sorgo ser más rentable, las producciones de carne, de huevo y de leche se tornan más económicas”, explica Tardin. 

Capín elefante es otra opción testada 

Las investigaciones desarrolladas por Embrapa en Mato Grosso en búsqueda de fuentes renovables de energía no se restringen al sorgo biomasa. Desde el inicio de 2012, la empresa desarrolla, conjuntamente con la Fiagril, estudios con el capín elefante para fines energéticos. 

El objetivo del proyecto es testar la gramínea como una alternativa de quema en calderas, complementando el uso de la leña.
El capín elefante es una planta perenne, con grande capacidad de producción de materia seca y con intervalo de corte a cada seis meses. 

Segundo la investigadora de Embrapa Agrossilvipastoril responsable por las investigaciones, Vanessa Quitete, están siendo testadas diez cultivares de capín elefante. El propósito es evaluar la adaptación de estos materiales a las condiciones climáticas del estado y la capacidad de producir biomasa de calidad. 

Además, las evaluaciones pretenden responder cual el nivel adecuado de fertilización nitrogenada a ser usada.
“Si el capín elefante continua a recibir nitrógeno, su producción de biomasa no estabiliza. Pero fertilizar desenfrenadamente no es viable económicamente y ecológicamente. Por eso es necesario estipular cuanto de materia seca se desea”, explica Quitete.
Como las investigaciones fueron iniciadas en 2012, la previsión es de que los primeros resultados sean obtenidos a partir del fin de esto año. 

 

Fuente: Portal dia de Campo online – www.diadecampo.com.br – Edición 11/04 

Texto traducido del portugués

 


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