Noticias

29

Ene 2018

Energías Renovables

Publicado por

Frente a las previsiones nada optimistas sobre los efectos del calentamiento global y, consecuentemente, del efecto invernadero, la sociedad brasileña debe movilizarse para que el país pueda desarrollar, cada vez más, su capacidad de producir energías renovables, como la solar, eólica, bioenergética y en pequeñas centrales hidroeléctricas, entre otras.  Ya pasó de la hora del gobierno, con el sector privado, envidar todos los esfuerzos en el desarrollo de un Programa nacional para el sector, pues, de esa forma, Brasil creará las condiciones de inserirse en el grupo de los principales participantes de eso mercado.

El país dio fundamental paso para tornarse referencia en el área al aprobar el proceso de adhesión a la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, en la sigla en Inglés), organismos de alcance mundial creado para proporcionar asesoramiento sobre políticas concretas y facilitar el desarrollo y la transferencia de tecnología.  Al disponerse a participar de la entidad – que actualmente cuenta con 152 países-miembros y 30 en vías de aprobación -, el Brasil, ciertamente, tomará la delantera en la producción de energía no fósele, que tantos males trae al medio ambiente.

En impuesto es que, con la decisión del Irena, el país colocase en el centro de las discusiones mundiales sobre la expansión de las llamadas energías verdes, contrapunto a las energías llamadas sucias.  Eso es primordial para que el mercado brasileño prosiga con su programa de inserción de renovables en andamiento, y que debe merecer todo el apoyo gubernamental, en el sentido de incentivar la iniciativa privada a participar, activamente, en el desarrollo de una economía sostenible y preservacionista.

Especialistas como Luiz Augusto Barroso, presidente de la Empresa de Investigación Energética (EPE), llaman la atención para los beneficios, como la adhesión al Irena, para el crecimiento de la energía solar en la matriz energética nacional.  “Específicamente para la fuente solar fotovoltaica, tratase de una enorme oportunidad de más aprendizaje sobre modelos de negocios, regulación y nuevas estructuras comerciales”.

Incuestionable es que, a cada año, crece la participación de energías limpias en el mercado, con el rápido cambio de los sistemas tradicionales, por causa de investimientos en nuevos proyectos de generación alternativa que ya superaron en capacidad los de combustibles fóseles.  Para ejemplificar, en 2016, de los 162 Gigawatts (GW) de energías adicionadas al sistema, 60% vinieron de fuentes renovables. Importante resaltar que las subastas de  todas las tecnologías de generación de energías renovables son más económicas y deben continuar con precios más bajos que los fóseles.

Hoy, Brasil tiene todas las condiciones de tornarse uno de los más destacados generadores de energía limpia del mundo, lo que lo colocará en la delantera del desarrollo de la economía sostenible.  El calentamiento global ya viene provocando daños considerables por todo el planeta. Se medicas concretas como la producción de energías no contaminantes no fuera colocadas en práctica con urgencia, la población mundial lamentará las consecuencias en un futuro próximo, y el fin de las fuentes de energía sucia debe ser perseguido sistemáticamente.

Fuente: periódico Correio Braziliense – Edición de Domingo, 28 de enero.


Lea también