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24

Feb 2014

Ecuador tiene su propio eje cafetero que se distingue por la altitud del páramo

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En el norte ecuatoriano, apenas a 200 metros de la frontera con Colombia, se llevó a cabo una feria binacional de café especial, en la que 17 caficultores alcanzaron la calificación que les permitirá avanzar hacia una competencia internacional.

“Me siento orgulloso de mi grano y precisamente esto que se ha conseguido nos sirve a nosotros a mejorar como agricultores, es una alegría y un impulso más”, dice Alfonso Bravo, agricultor cafetero cuyo producto obtuvo 86,15 puntos de los 80 requeridos para clasificarse. 


El café de la zona se produce en alturas superiores a 1.000 metros sobre el nivel del mar, es orgánico y de la variedad caturra castillo, apetecido por baristas y cultores del café gourmet.

“Químicos no se usa, todo lo que es fungicidas, herbicidas, fertilizantes, lo hago yo mismo ahí en la casa con desechos (orgánicos)”, cuenta Alfonso, quien obtuvo el primer lugar en el concurso de café realizado en Maldonado, provincia del Carchi. 


Él dice que el suelo de Maldonado es la clave para obtener granos de calidad.

La parroquia se ubica a 340 Kilómetros al norte de Quito y a 98 kilómetros de Tulcán, la capital de Carchi. Para llegar allí un bus demora unas cuatro horas; en el trayecto, el viajante atestigua zonas de variación climática desde el páramo andino hasta la zona subtropical.

La ruta cafetera comienza en donde se abre paso el singular bosque de frailejones, árboles milenarios que mantienen la reserva de agua del páramo andino. 


Este punto está casi a 4.000 metros sobre el nivel del mar, allí empieza el descenso hasta la región subtropical del Carchi, entre los 1.200 y 900 metros de altitud, donde se siembra el café de altura.
“Dicen, pues, los expertos, que el café es mejor cuando se siembra más alto, pero tiene que ser el clima abrigado (cálido) porque la helada mata la planta”, menciona Óscar Torres, promotor comunitario del café de la parroquia Juan Montalvo.

Óscar tomó como ejemplo la incursión de Maldonado en el café y que haya obtenido el cuarto lugar en el concurso de la Taza Dorada 2013, que “es un puesto muy importante si tomamos en cuenta la edad del proyecto (que comenzó en 2007)”, a decir de Diego Becerra, director de la Academia de Café Ecuador.

Para superar 80 puntos de calificación un café debe “ser un café gourmet de altura, sembrado entre 1.200 a 1.600 metros (de altitud) y debe tener cualidades organolépticas que lo distingan, esto es acidez, cuerpo, aroma, dulzor, sabores a esencias frutales y herbales”, explica el experto, quien acota que el puntaje promedio nacional es 84. 


El catador Carlos Oliva, jefe de Calidades de la Cooperativa de Cafeteros de Occidente, (Nariño – Colombia), explica que el café carchense tiene grandes posibilidades de exportación que mejorarán si se cuidan aspectos como control de humedad, tiempo de fermentación y secado.

“La idea es ir evaluando la calidad, si el productor hizo o no hizo bien su labor, un 70, 80 porciento se daña en el beneficio, es decir el secado, la fermentación; y lo que se busca en la taza, aparte de medir la limpieza, miramos la acidez, el cuerpo del café, la dulzura, el sabor, acá encontramos unos sabores muy característicos, mucho jazmín, mucha miel; son cafés muy interesantes”, dice el colombiano. 


El potencial cafetero de los suelos de Maldonado se impulsa especialmente por la oferta ambiental de la zona, predominantemente húmeda y con temperaturas que promedian los 20 ° C. En su vegetación se distinguen todos los tipos de verde.

Se trata de una parroquia habitada por casi 1.500 habitantes distribuidos entre seis comunidades que gustan mucho de bailar, las peleas de gallos y el vóley, por lo que la feria del café las incluyó entre sus actividades principales.

La primera noche de feria decenas de jóvenes danzaron disfrazados por casi tres horas en un concurso llevado a cabo durante la celebración del Día de Inocentes que organizaba el colegio de la parroquia. “Al primer lugar creo que le iban a dar 60 (dólares)”, dice una señora. El traje ecológico más original también fue premiado y los ganadores fueron dos niños vestidos con trajes de bagazo de caña. 


El segundo día seis equipos compitieron en un campeonato de vóley que no se detuvo pese al torrencial aguacero que cayó. A la noche las apuestas no bajaron de los 80 dólares en las discusiones de los orgullosos criadores de gallos de pelea de la zona.

Mientras las aves combatían un jurado seleccionaba la Reina del Café Carchi 2014, título que se llevó una adolescente colombiana de la vereda de Tallambí, quien presidiría el baile popular que se alargó hasta la madrugada. 


Actualmente casi 300 agricultores se dedican a cultivar café en aproximadamente 350 hectáreas de terreno como parte de un proyecto que comenzó en 2007. 

Fuente: Boletín Online El Productor – www.elproductor.com – Edición 22/02


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