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11

Dic 2017

Degradación de los suelos es desafío para seguridad alimentaria

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Divulgado esta semana, lo más reciente informe de las Naciones Unidas sobre el crecimiento de la población mundial prevé aproximadamente 10 billones de habitantes hasta 2050. Concentrado en los países en desarrollo, eso salto poblacional puede aumentar la demanda interna por alimentos en hasta 100%. Con un escenario de altos índices de degradación de los suelos en el planeta, desperdicio de alimentos y elevación en el padrón de consumo, la presión sobre los recursos naturales exige cada vez más investimentos para garantizar la sostenibilidad de la cadena productiva.
Tema de la IV Reunión Nordestina de Ciencia del Suelo, ocurrida en el fin de noviembre, en Piauí, el desafío de la producción sostenible de alimentos en la región fue ampliamente abordado en el congreso que atrajo más de 500 participantes. Promovido por la Sociedad Brasileña de Ciencia del Suelo (SBCS) conjuntamente con Embrapa Meio Norte, el evento tuvo inicio con la conferencia “Suelos inteligentes: un complexo desafío para seguridad alimentaria y salud humana”, ministrada por el Jefe General de la unidad, Luiz Fernando Carvalho Leite.
“El asunto está volteado para los impactos de las innovaciones tecnológicas en la agricultura, más específicamente asociadas al manejo del suelo sobre la producción de alimentos con calidad. Para garantizarse una producción sostenible de alimentos, con reflejos positivos en la salud humana, es esencial la adopción de tecnologías que estén direccionadas para suelos saludables e inteligentes, considerados aquellos con múltiplos servicios, que posibilitan el aumento sostenible de la productividad y mitigación de gases de efecto invernadero y que presentan mayor resiliencia y adaptación a los sistemas agrícolas.”, afirma.
Luiz Fernando acredita en el establecimiento de políticas públicas para ampliación del conocimiento del productor rural sobre tecnologías, como la siembra directa e integración agricultura-pecuaria-foresta para el proceso de recuperación de los suelos. Ello resalta el amplio espectro conservacionista de las técnicas que, mismo fuertemente inseridas en la agricultura nacional, aún precisan ser integralmente dominadas y aplicadas por los productores.
“El sistema siembra directa puede ser considerado una revolución en la agricultura brasileña. Sus impactos positivos sobre el control de la erosión, incremento en la actividad biológica, en los tenores de materia orgánica y el secuestro de carbono, tornándolo una estrategia preconizada por el Plan ABC, tienen sido fundamentales para la salud del suelo y para el aumento de la productividad agrícola, siempre en una lógica de intensificación sostenible, contribuyendo así de manera significativa para la seguridad alimentar y salud humana. A pesar de eso, aún existen muchos vacíos de conocimiento sobre el sistema y más aún cuando asociado a la ILPF, aquí, en especial en la región conocida como Matopiba. El establecimiento de especies para culturas de cobertura que presenten elevado aporte de residuos y para producción de forraje, son aún fuertes necesidades de los productores de la región.”, comenta.
Leite analiza el escenario actual y reitera la creciente necesidad de perfeccionamiento del manejo de suelos inteligentes, por medio de sistemas productivos integrados, no solamente para garantizar la salud del suelo y la seguridad alimentar, pero también la reducción de la pobreza.
“Tornase inexorable el establecimiento de una agenda de investigación e innovación, en estos sistemas, volteada para el avanzo en el conocimiento en los mecanismos suelo-planta, para la cuantificación y monitoreo de las emisiones de gases de efecto invernadero y para construcción de una amplia base de datos, con auxilio de modelaje y simulación, que serán extremamente útiles para formulación de políticas públicas. Además, nuevas oportunidades, con ampliación de recursos, deberán surgir para proyectos de investigación calcados en un modelo de agricultura más limpia, en la lógica gana-gana, como la siembra directa y la integración agricultura-pecuaria-foresta o las agroforestas, que deberán ser acompañadas por proyectos de transferencia de tecnología, como la adopción de programas de capacitación para pequeños productores y de la garantía de subsidios a la producción agrícola en el contexto de la intensificación sostenible”, puntúa.
Fuente: Informativo Online febrapdp – www.febrapdp.org.br – Edición de 09 de diciembre
Texto traducido del portugués


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