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05

Nov 2018

Cacaoteros de la Zona Norte y Atlántica mejoran sus modelos de negocio mediante herramientas de comercialización

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 Un grupo de mujeres víctimas de violencia doméstica y económicamente dependientes de sus parejas decidieron, mediante el cultivo del cacao, poner un alto a su situación y salir en busca de su propia fuente de ingresos. Esta es la historia de las Mujeres Emprendedoras de las Comunidades de Upala (MECUP R.L.), una asociación conformada por damas de la comunidad de Villa Hermosa que generan y comercializan productos a base de cacao orgánico.

MECUP R.L. y otros 15 pequeños productores de cacao de las zonas Norte y Atlántica del país se beneficiaron de un proyecto ejecutado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Agencia Australiana para el Desarrollo Internacional (AusAID), que se enfocó en el desarrollo de oportunidades para aumentar los ingresos de estos emprendedores a través de estrategias de gestión y vinculación comercial.

Como parte de la iniciativa, se realizó un estudio que caracterizó el perfil de diferentes puntos de venta en ambas regiones para que los productores analizaran y mejoraran sus modelos de negocio agroempresarial con ayuda de intercambios y capacitaciones en temas como principios de mercadeo agropecuario, elementos para la constitución de alianzas estratégicas y bases para la negociación comercial; además, se diseñó y produjo material promocional.

Gracias a ello, las organizaciones construyeron nuevas estrategias de comercialización e identificaron redes de alianzas dentro de sus propias regiones y entre ambas regiones productoras de cacao, promoviendo la integración de alianzas y trabajos colaborativos. Además, cada organización expuso sus productos y propuestas de negocio durante la feria de cacao que se efectuó en el marco del II Congreso Nacional de Cacao realizado en la Sede Central del IICA en julio pasado.

El consultor en Agronegocios y Cadenas de Valor del IICA y encargado del proyecto, Esteban López, afirmó que entre los principales resultados del proyecto está “la construcción de una visión de gestión comercial colectiva que les ha permitido detectar estrategias de trabajo internas y potencializar alianzas con socios a nivel local y nacional”.

Por su parte, la productora de cacao y miembro de MECUP R.L, Marisol Sequeira, explicó que la asociación surgió hace casi 3 años a raíz de su trabajo como promotora comunitaria para la prevención de violencia familiar y actualmente se dedica a darle valor agregado a la semilla del cacao a través de distintos productos.

“Producimos cacao en polvo, cacao en polvo con canela, chocolates dulces, chocolates veganos, chocolates con maní, mazorcas de cacao y vino de cacao. El proyecto nos ha permitido producir mejor, empoderarnos y prescindir de un intermediario para vender nuestros productos, ayudándonos a solventar nuestras necesidades económicas y las de nuestros hijos”, dijo Sequeira.

Panorama cacaotero en América y en Costa Rica

De acuerdo con el Representante del IICA en Costa Rica, Miguel Arvelo, el consumo mundial de cacao viene creciendo sostenidamente en los últimos 50 años y en América se producen 650.000 toneladas de cacao, lo que representa el 15% de la producción mundial.

“El 90 % de esa producción está en manos de pequeños y medianos agricultores familiares, lo que se traduce en más de un millón y medio de personas vinculadas a este producto. Buena parte de estos productores depende de la comercialización de este cacao y la gran mayoría de ellos se encuentra por debajo de la línea de pobreza”, señaló Arvelo.

En Costa Rica la producción de cacao se concentra principalmente en las zonas Norte, Caribe y Sur, y, según López, existen alrededor de 3.000 productores que poseen en promedio de una a dos hectáreas cultivadas.

El especialista expuso que los tres mayores retos que enfrentan los productores nacionales de cacao son aumentar y mejorar la productividad, específicamente tener acceso a material genético de alta calidad; aumentar su conocimiento en cuanto a mejores prácticas de manejo de plantaciones; y tener acceso a mecanismos eficientes que promuevan una mayor y mejor inserción a los mercados.

“Si bien Costa Rica es reconocida internacionalmente como productora de cacao fino de aroma, esta cualidad depende del proceso de fermentación y secado de la semilla, lo que representa una gran limitación porque no aún contamos con prácticas de gestión estandarizadas a nivel nacional”, indicó López.

El proyecto contó con la participación y el apoyo de instituciones públicas como el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto Nacional de Desarrollo Rural (INDER), el Instituto Nacional de Innovación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), la Promotora de Comercio Exterior (PROCOMER), la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica de Costa Rica (JAPDEVA), la Municipalidad de Upala, la Universidad EARTH, la Universidad de Costa Rica y el Instituto Tecnológico de Costa Rica.

La iniciativa fue implementada por la Representación del IICA en Costa Rica con el apoyo financiero del Programa de Ayuda Directa de la Embajada de Australia en México (DAP, por sus siglas en inglés).

Fuente: www.iica.int


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