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11

Mar 2019

Bioeconomía gana espacio en el agronegocio

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Presentado en esto año por Embrapa por la primera vez en la Expodireto, un proyecto desarrollado conjuntamente con la empresa Carbom Brasil levará al parque y para más próximo de los productores el concepto de bioeconomía. En su estand en No-Me-Toque, Embrapa mostrará un biofertilizante nematotóxicos aislado y purificado a partir de diferentes plantas con origen en el Cerrado brasileño asociado a un extracto de algas marinas. Thales Rocha, investigador de Embrapa responsable por el proyecto, juntamente con el empresario Leandro Anversa, resalta que el producto ya puede ser utilizado por pequeños, medios y grandes agricultores, incluyendo la agricultura orgánica. “Es una tecnología más limpia y segura para la salud humana, animal y para el medio ambiente y está inserida de forma estratégica en la bioeconomía, agregando valor a productos de la biodiversidad y en la exploración de compuestos bioactivos”, contó Rocha, que estará en la Expodireto. Ya Anversa explica que los nematicidas orgánicos asociado al biofertilizante son producidos a partir de fuentes sostenibles y renovables, o sea, al contrario de los principales otros nematicidas que son derivados de fuentes sintéticas no renovables. Y la dupla garante que el producto es adecuado, por ejemplo, para labranza de soya, la mayor cultura del agronegocio brasileño. Segundo Rocha y Anversa, la tecnología verde Embrapa-Carbom Brasil puede substituir integralmente y de forma sostenible todos los nematicidas actualmente utilizados y que poseen alto efecto residual y toxicológico con costo reducido entre 20% y 25% en relación a los productos sintéticos. A pesar de, por definición, ser un concepto que puede ser aplicado y ampliado por cualquier sector industrial, es en el agronegocio que la bioeconomía tiene buena parte de sus orígenes, segundo el presidente del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero, en reciente visita al Brasil, donde estuve reunido con diferentes entidades y políticos hablando sobre esto y otros temas. Otero, que definió o tema bioeconomía como prioridad para esto año, explica que el concepto puede ser ilustrado por el aprovechamiento de biomasa y energías renovables, pero que existe un universo mucho más amplio de iniciativas a ser adoptadas. “La biomasa muchas veces no es utilizada y tiene un potencial inmenso en la agricultura, pero también estamos preocupados con el tema del uso de agroquímicos en las labranzas, que son necesarios, pero tienen de ser usados de forma adecuada y en las cantidades ciertas y, cuando posible, sustituido por biofertilizantes”, resalta Otero. Para el Director General del IICA, otro bueno ejemplo que une necesidades industriales y empresariales a la sostenibilidad y a la agricultura es la cadena del plástico. Blanco de inúmeros problemas causados a la vida marina, explicó Otero, el material podría ser sustituido por similares biodegradables, hechos por diferentes granos, como el maíz. “En vez de pensar solamente en la producción de commodities, que siempre dependerá de precios que oscilan en el mercado mundial, los productores precisan pensar en nuevas tecnologías y uso para lo que producen”, resalta el Director General del IICA.

¿Lo que es bioeconomía?

El IICA define como bioeconomía la utilización intensiva de conocimientos en recursos, procesos, tecnologías y principios biológicos que tengan por objetivo la producción sostenible de bienes y servicios en todos los sectores de la economía.

Innovación premiada

Por características como manutención del aumento de la productividad, reducción de la contaminación de los suelos, nacientes y hoja freáticas, equilibrio de la biodiversidad y producción de alimentos más seguros, el biofertilizante Carbom-Brasil recibió, en 2018, el Premio Brasil Bioeconomía 2018 de la Asociación Brasileña de Biotecnología Industrial (ABBI) en la categoría Mejores Ideas.

Sistema de producción es excelente oportunidad para agregar valor al campo

Dar nuevos y racionales usos para recursos naturales aún no utilizados o desperdiciados, puede ser considerado un mantra de la bioeconomía. Y para el presidente de la Asociación Brasileña de Bioinnovación (ABBI), Bernardo Silva, el agronegocio tiene en la bioeconomía una inmensa oportunidad de aumentar el valor agregado de su producción y mismo acrecentar valor al que aún no tiene. Los ejemplos son muchos. Silva relata como aprovechamiento de residuos agrícolas aún poco aprovechados a paja de canha, maíz y mismo soya y residuos de la industria maderera, entre otros productos, para generación de energía por medio de biomasa. “Adoptar el uso de biomasa como fuente de energía muchas veces depende apenas de una decisión estratégica de la empresa, que en algunos casos no adopta el sistema mismo teniendo materia-prima para eso”, alerta Silva. En la contra mano del precio de las commodites, explica Silva, usinas de producción de biodiesel a partir del maíz tiene cambiado el escenario del grano, en términos de precios y liquidez, entre productores de Mato Grosso. Menos imponente, pero que puede ser igualmente rentable e importante económicamente, relata el presidente de la ABBI, es la producción de cosméticos a partir de productos naturales. “La vasta biodiversidad brasileña tiene espacio para ser mejor explorada tanto por la industria de cosméticos cuanto medicinal. Con gañíos que pueden ser mejores que los obtenidos con agricultura de commodities. Eso es bioeconomía”, pondera Silva. En la mayoría de los casos, de acuerdo con un estudio del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la biomasa agrícola residual no tiene aprovechamiento productivo adecuando en la América Latina en general. E inclusive representa costo económico y ambiental al productor. El levantamiento del IICA estima que 20% del total cosechado de arroz es representado por la casca, aún poco utilizada. E el malo uso del recurso no se limita, claro, a las agriculturas. En la pecuaria, el desperdicio después del abate de un bovino llega a 12% de su peso en pie. Un ejemplo inusitado que puede agregar renda y nuevos usos en la acuicultura es destacado por el Director General del IICA, Manuel Otero. En reciente visita al Brasil, hablando sobre el tema, él cuenta que conoció un interesante nuevo producto medicinal extraído de la creación de tilapias (Tilapia rendalli), pescado de agua dulce creado en azudes. “En la medicina también surgen a cada día nuevos usos para diferentes cosas. En Brasil, por ejemplo, Existe una piel extraída de la tilapia para curativos y recuperación de quemaduras”, destaca Otero.

Fuente: Jornal do Comercio
 (https://www.jornaldocomercio.com/_conteudo/especiais/expodireto_2019/2019/03/673600-bioeconomia-ganha-espaco-no-agronegocio.html)
Texto traducido del portugués


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