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09

Abr 2018

Siembra Directa y sus desafíos en diferentes manejos

Publicado por

Fernando Ribeiro Sichieri, Ingeniero agrónomo y
coordinador del Projeto Arenito do Vale

Siembra Directa es una tecnología muy usual y practicada extensivamente por más de tres décadas por los productores de soya brasileños del Norte al Sur de esto país continental. En eso contexto, sabemos que muchas afirmaciones de que “yo hago siembra directa”, se llevar al pie de la letra la “técnica”, seria “yo hago siembra con sembraderas de siembra directa” o “yo no revuelvo mi suelo para sembrar la cultura posterior”. A no utilización de la siembra convencional en la mayoría de los 35 millones de hectáreas de soya y 17 millones de hectáreas de maíz cultivados en Brasil, anualmente, traen a nosotros fabulosas divisas productivas y ambientales para las áreas de culturas anuales, beneficios que no tenemos en las culturas semi perenes, en parte de las áreas cultivadas con un relevo más acentuado, principalmente en el Centro-Sur del País.

Las culturas anuales con mayores áreas sembradas, como soya y maíz, no son establecidas, en su mayoría, en sistemas convencionales, conforme ocurre en las demás culturas de grande representatividad económica y social, como caña-de-azúcar, yuca, maní y otras. Vamos a los fatos: es rutina observar en las estaciones lluviosas de la primavera/verano áreas siendo preparadas convencionalmente, con grande revolvimiento de suelos para siembra o renovación de estas culturas. Inevitablemente, tiene habido grandes problemas con erosión hídricas, principalmente en suelos arenosos, ocasionando un aumento de los costos de producción, como también una fuerte queda de productividad por área, debido al dislocamiento de las partículas de suelos y minerales del suelo, para las bases de las curvas, áreas más bajas, ríos y corrientes. Es case una unanimidad que los agricultores de culturas semi perenes buscan un suelo que tenga profundidad de 30 a 40 centímetros, con ausencia de camadas impermeables, y que sea suelto, poroso y friable para posibilitar el fácil crecimiento de las raíces.

Para propiciar esas condiciones, realizase el preparo que, de acuerdo con Howeler et al (1993), debe proporcionar un buen rompimiento del suelo para posibilitar mejor drenaje y aeración, reduciendo las podredumbre de raíces, como disminución y sistemas radiculares, aumentando la productividad, facilitando la cosecha y reduciendo los danos de las raíces durante esa fase. Sin embargo, la asociación de sistemas de preparo que resultan en pequeña cantidad de paja remaneciente sobre el suelo ofrece reducida protección a la superficie del suelo en el periodo inicial de desarrollo para esas culturas, quedando así expuestas a altas temperaturas de suelo y erosiones hídricas.

Con eso, podemos concluir que los grandes desafíos están en la dificultad de mecanizar el Sistema de Siembra Directa (SPD), producción de cobertura muerta de calidad, con buen volumen y alta relación C/N de esa pajada, proporcionando una mayor protección a la cultura posterior y, consecuentemente, con mayores beneficios. Conceptualmente, tenemos que quebrar el paradigma de que para tener la productividad deseada con seguridad no es necesario, en la mayoría de las áreas, la subsolagem, arada y rastrillado en suelos que no presentan aluminio y tienen un bueno perfil de suelo. Tenemos varios trabajos de PC x PD, capitaneados por Embrapa conjuntamente con usinas, fabricantes de féculas de papa y productores rurales, que traen resultados consistentes para tener más prácticas de Siembra Directa con inclusión de otras culturas en el sistema.

Maíz en PD en la renovación de siembra de caña –  La Agropecuaria Paschoal Campanelli, de Bebedouro/SP, es un óptimo ejemplo de suceso con la inclusión del PD de maíz entre la renovación de las siembras de caña, siendo en su mayoría la utilización apenas de un subsolador o discos de mayores pulgadas para una buena siembra en las matas de la siembra de caña a ser reformada. Se refiriendo a la caña-de-azúcar, los técnicos y productores citan que los principales factores que contribuyen para poca utilización del SPD está relacionado a la corrección de la fertilidad del suelo (calaje, gesaje y fosfataje), control de plagas del suelo y su descompactación, además del control de plantas dañinas.

En relación a la corrección de la fertilidad del suelo, la caña-de-azúcar, a lo largo de los sucesivos cortes, extrae grande cantidad de nutrientes de ello. Por ejemplo, en un año de cultivo, la extracción de nutrientes en un hectárea acontece en la siguiente secuencia: K (325 kg/ ha); Ca (226,5 kg/ha); N (179,0 kg/ ha); Mg (86,9 kg/ha) y P (25,4 kg/ ha). De esa manera, a lo largo de cuatro o cinco años de cultivo, la extracción de nutrientes es intensa, ocasionando la reducción de la fertilidad, siendo necesaria, por lo tanto, la reforma de la siembra de la caña para reconstrucción de la fertilidad del suelo. Como la extracción de nutrientes es muy grande, tornase extremamente difícil la reposición d ellos solamente con la fertilización de cobertura, con especial destaquen al control del pH a través del calaje. En lo en tanto, ya existen diversos estudios que demuestran que es posible tener siembras de caña con alta longevidad y productivos sin la reforma de la siembra de la caña, como también diversos estudios con el uso de la Siembra Directa en la cultura de la caña-de-azúcar.

Estamos convictos de que, se no tuviera habido el adviento del SPD en Brasil, ninguna tecnología tendría sido tan eficiente en la elevación de la productividad de las culturas anuales. Mismo con todos los excelentes estudios realizados en las décadas de 1970, 1980 y 1990 en el área de conservación del suelo y  del agua, sin el SPD la erosión tendría inviabilizado buena parte de las áreas agrícolas actuales, aumentando los costos de producción e incentivando a la expansión de nuestras fronteras agrícolas para compensar la reducción de la productividad.

Es observado que la producción está centrada en soya y maíz, lo que disminuye la diversificación de especies cultivadas. La no utilización del SPD conforme sus fundamentos está comprometiendo esta técnica como herramienta de la Agricultura Conservacionista con potencial para suportar la sostenibilidad a campo. Los mayores beneficios resultantes de la implementación de la Siembra Directa en Brasil están directamente relacionados a la reducción de la intensidad de la erosión hídrica, a la reducción de los costos de producción y a la optimización del tiempo, potencializando el área para un mayor aprovechamiento de culturas durante el año.

Es importante resaltar que, a pesar de las dificultades de implantación del SPD en las culturas de la caña-de-azúcar e yuca en los últimos años, varios estudios con Siembra Directa tienen demostrado que es posible el uso de eso sistema en las culturas semi perenes. Además de la Siembra Directa, el cultivo mínimo es otro sistema que también tiene sido bastante utilizado en la cultura, principalmente en siembra después del cultivo de maní, crotalária, maíz, soya, entre otras.

La Agencia Paulista de Tecnología de los Agronegocios (Apta), de Ribeirão Preto/SP, viene, desde 1998, validando un proyecto de largo plazo con dos sistemas de manejo (Siembra Directa x siembra convencional), con diferentes doses de calcario, teniendo la soya como cultura de sucesión. A lo largo de las safras, varios aspectos favorables vienen destacándose para adopción de la Siembra Directa en la reforma de la caña cruda, pero también existen muchos desafíos, tales como la compactación en las camadas superficiales, el pisoteo de soqueiras por las cosechadoras mecánicas, la presencia de alta infestación de plagas de suelos (Migdolus sp. y Sphenoforos sp.) de difícil control y mismo la corrección de aluminio en subsuperficie. Aunque, las evaluaciones comerciales tienen señalizado que esos problemas pueden ser contornados y, mismo así, es posible realizar la práctica de la Siembra Directa, teniendo un punto fundamental para esos resultados positivos, la rotación con leguminosos, teniendo la soya como la cultura de grande sinergia.

Aunque las bases experimentales y comerciales aún estén validando los resultados productivos y técnicos, notase una mayor concentración en Latosuelos y esperase que pueda ser realizado también en los Nitosuelos y Argisuelos, teniendo esos fertilidad natural más elevada, lo que contribuye fuertemente para una vida más larga de siembras de caña e yuca de año y medio. El camino aún será largo para que las nuevas técnicas de Siembra Directa sean utilizadas en grande escala en las culturas semi perenes pero eso camino también fue hecho por los agricultores y técnicos de culturas anuales. Podemos tener certeza que, aunque para estos el camino sea más corto, pues la dinámica de siembra y cosecha sea de cuatro a cinco meses, la quiebra de paradigma fue esencial para que hoy ninguno, de estos millares, tenga saudade del patio lleno de grades, tombadores, subsoladores etc.

Fuente:  Newsletter Online FEBRAPDP – 07 de Abril de 2018
Texto traducido del portugués


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