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06

May 2019

Beneficios y la realidad del manejo sostenible

Publicado por

José Otavio Menten, profesor Asociado de la USP/ESALQ y
Presidente del CCAS – Consejo Científico para Agricultura Sostenible

Con el avanzo de la productividad, nuevos desafíos fueron surgiendo en el campo y, con eso, fueron creadas nuevas tecnologías de control y manejo fitosanitario sostenibles, fundamental para ter una agricultura eficiente y competitiva.

Un manejo sostenible es aquello que es eficiente y durable. Cuando se habla en sostenibilidad, llevan en consideración los aspectos ambientales, sociales y económicos. Es utilizar una serie de medidas que no solamente solucione el problema, pero respecte también el medio ambiente y el círculo social alrededor.

Actualmente, el manejo de plagas involucra diferentes métodos: el genético que es el uso de cultivares resistentes; el cultural, que es la rotación de culturas; los físicos, por ejemplo, la desmalezada mecánica; los biológicos, con el uso de organismos que son antagónicos las plagas; los legislativos, que son normas que reducen o impiden la entrada y/o proliferación de plagas; y el químico, que utiliza productos fitosanitarios.

Y para que una producción sea sostenible, independiente se es una pequeña huerta o una grande labranza de granos, algodón o caña-de-azúcar, existe la necesidad de utilizar eso manejo integrado y sostenible. Son usadas simultáneamente, o en secuencia, todas las medidas de eso manejo, dejando para utilizar el químico – que hoy es lo que más causa preocupación – cuando las otras medidas, generalmente preventivas, no son utilizadas. Hoy, 100% de las áreas cultivadas en Brasil utilizan eso formato.

Un área productiva sostenible es aquella en que es posible producir por años y años, con el desafío de aumentar el rendimiento y la producción por unidad de área, sin agotar los recursos naturales y siguiendo las buenas prácticas agrícolas.

Cuando utilizado de forma correcta, el manejo sostenible causa diversos efectos positivos en los ámbitos social, ambiental y económico, desde que el agricultor siga las recomendaciones de profesionales habilitados.

Entre las ventajas del social, están la generación de empleos para la comunidad local y la producción de alimentos más baratos para toda la población, que es cada vez más urbana y depende de las pocas personas que permanecen en la zona rural; en el ambiental, eso tipo de producción no degradará el medio ambiente, como acontecía en el pasado cuando se producía y se abandonaba el área y cambiaba para una nueva, será productivo en un área, respectando el ambiente, no degradando el suelo, no contaminando el agua y no causando daños a biodiversidad; y económico, pues genera empleo y renta para los emprendedores rurales, desde un pequeño hasta un grande productor.

Fuente: Informativo online febrapdp
Texto traducido del portugués


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