Artículos

16

Oct 2019

Alimentos para el mundo

Publicado por

 

Celso L. Moretti
Presidente da Embrapa

Con tecnología moderna, la agropecuaria brasileña alimenta hoy más de 1,5 billones de personas en todo el mundo, lo que equivale a un Brasil y una China juntos. En poco más de 10 años, la población mundial llegará a 8,5 billones de personas. El proceso de urbanización se acelerará. La mejoría de renda, asociada al aumento de la longevidad y cambios en los padrones de consumo, producirá crecimiento en la demanda por alimentos (35%), energía (40%) y agua (50%).

Ni todos los países conseguirán enfrentar los desafíos sociales, ambientales y geopolíticos impuestos por esos cambios. Disputas localizadas y migraciones crónicas y en masa ocurrirán en búsqueda de seguridad alimentaria. Aún hoy, el flagelo del hambre atinge más de 1 billón de personas en todo el mundo. Más do que producir en cantidad y con calidad, el grande desafío está en la distribución y en la reducción del desperdicio, que puede llegar a 20% en la producción de granos y la estratosféricos 50% en la producción de frutas y hortalizas.

Apenas algunos países, en las últimas décadas, desarrollaron tecnología de producción agropecuaria y están preparados para enfrentar tales desafíos. Ellos pueden alimentar su población y la de otros países. Es el caso de Brasil, ejemplo único en el cinturón tropical del globo.

En poco menos de cinco décadas, el país dejó de ser un importador líquido para tornarse uno de los mayores productores de alimentos, fibras y bioenergía del mundo. La agropecuaria brasileña produce excedentes y exporta para más de 180 países. El agronegocio responde por case 25% del PIB nacional, emplea un tercio de la población activa y es responsable por case mitad de todo que es exportado. Y hace eso de forma sostenible. El Brasil protege, preserva y conserva 66,3% de su vegetación y bosques nativos. Más de un cuarto del territorio brasileño está dedicado a la preservación de la vegetación nativa dentro de las propiedades rurales. En la semana en que celebramos el Día Mundial de la Alimentación es importante reafirmar, con base en datos robustos, que el Brasil produce alimentos y preserva el medio ambiente como pocos países al redor del globo.

El país solo llegó a esta situación porque invistió de forma consistente y continua en ciencia, tecnología e innovación agropecuaria en las últimas décadas. Gracias a la tecnología, incorporó a la matriz productiva brasileña 45% de los 200 millones de hectáreas de cerrados, área inhóspita y desacreditada hasta la década de 70. En 2019, los cerrados produzco más de 50% de los granos y de la caña-de-azúcar de Brasil.

Con tecnología, la tropicalización del ganado europeo e indiano tornó el país un gran productor de leche y el mayor exportador de carne bovina. Con tecnología, soya, pastados y, más recientemente, el trigo fueron tropicalizados y colocaron el país en la posición de uno de los mayores productores de commodities del mundo.

La Embrapa y sus aliados del sector público y privado tuvieron responsabilidad decisiva en ese proceso. Tecnologías fueron y son generadas, transferidas y adoptadas por el sector productivo. En 2018, case 50% del área agrícola y pecuaria del país adoptaba por lo menos una tecnología de Embrapa y sus aliados. No es poco. Eses números demuestran, de forma inequívoca, la conexión de la investigación con el mundo rural.

La investigación pública contribuye para que el agro sea una potencia, uno de los sectores más competitivos de la economía, colocando alimentos de bajo costo en la mesa del brasileño. Es estratégica para el desarrollo sostenible de Brasil. En los bancos genéticos de Embrapa, por ejemplo, están almacenados el futuro de la seguridad alimentaria de las nuevas generaciones de brasileños. Es allá que están conservados genes o microrganismos para enfrentar las más de 400 plagas y enfermedades que baten en la puerta del país, queriendo entrar por los puertos, aeropuertos y frontera seca. Mantener ese banco genético y la experiencia en utilizarlo bajo control del Estado brasileño es cuestión de Seguridad Nacional.

La demanda por alimentos crecerá en las próximas décadas. Acuerdos comerciales, como lo que está en negociación entre el Mercosur y la Unión Europea, y que contó con grande protagonismo de la ministra de la Agricultura, Tereza Cristina, posibilitarán que los alimentos producidos en Brasil contribuyan para la seguridad alimentaria de un número creciente de personas en todo el mundo.

La investigación agropecuaria continuará a tener un papel central para el liderazgo y competitividad del país en la producción de alimentos. Seguir invistiendo en investigación y desarrollo agropecuario garantizará, no solamente a Brasil, pero también a varios otros pueblos al redor del globo, la manutención de la seguridad alimentaria y de la paz.

 

Fuente:  www.embrapa.br
Texto traducido del portugués

 



Lea también