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06

Jul 2018

Alianzas para la implementación de la Agenda 2030

Publicado por

Renato de Aragão Ribeiro Rodrigues, Secretario de Inteligencia y Relaciones Estratégicas de Embrapa
Luis Tadeu Assad, Director-Presidente del Instituto Brasileño de Desarrollo y Sostenibilidad

De 27 y 29 de junio, en España, fue realizada la Conferencia Iberoamericana sobre los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS). Entre las paredes medievales de la secular Universidad de Salamanca, que sedió el evento como parte de las conmemoraciones de sus 800 años, especialistas en cambio del clima, medio ambiente, innovación, energía, economía circular, cultura y alianzas estratégicas, entre otras áreas de conocimiento, discutieron formas de implantar la más ambiciosa y completa agenda de desarrollo sostenible ya producida por la humanidad. Mirando para un pasado de ocho  siglos, se discutió lo que hacer para avanzar con sostenibilidad en las próximas dos décadas.

Los 17 ODS y sus 169 metas asociadas lideradas por la ONU son ambiciosos, pero constituyen la única manera de construir un mundo posible, deseable y sostenible en 2030. Eso mundo aún no existe, pero un grande paso fue dado en la reunión: la Declaración de Salamanca, documento fundamental para esa transformación. Tratase de una invitación abierta a todos, organizaciones e individuos, de todos los países, edades y condiciones, para aceptar una serie de principios generales y forjar compromisos para el avance del desarrollo sostenible.

Un diferencial marcante de la Agenda 2030 es que no es posible avanzar parcialmente. Tenemos que pensar todos los objetivos de forma integrada. Otro importante principio que está siendo creado es lo de “no dejar ninguna persona para tras”. Y, para eso, las personas e instituciones precisarán aprender a vivir y trabajar de una nueva manera.

No existe más espacio para palcos individuales. El mundo será hecho de alianzas. Por eso, esto texto – y las discusiones de la conferencia –  tienen por objetivo destacar el ODS 17, que trata de alianza y tiene la misión de “fortalecer los medios de implementación y revitalizar la alianza global para el desarrollo sostenible”.

Las alianzas tienen sido definidas como “el corazón” de la agenda 2030, el mecanismo más efectivo para hacer frente a los desafíos de los ODS. Sin embrago, muchas organizaciones aún no están actuando para adaptarse a eso mecanismo. El business usual y las estructuras del pasado no parecen preparadas para esa nueva era de colaboración y cocreación.

La transformación sostenible no puede esperar, y el trabajo colaborativo en alianzas permite identificar limitaciones y oportunidades, fomentando la creatividad y permitiendo imaginar posibilidades y escenarios nuevos. Necesitamos promover, humildemente, trocas, acuerdos y visiones transversales que se construyan sobre la base de la confianza mutua, un marco de las Alianzas multifactores, multiactores y multiculturales.

Un grande desafío de las próximas décadas será producir alimentos para una población crecente y en un mundo cada vez más exigente. Nuevos padrones de consumo están surgiendo, y países como China e India pasarán a una nueva base económica. Estimase que en 2050, esos dos países tengan 4 billones de personas y 80 trillones de dólares en PIB. Además,  cada vez más personas estarán viviendo en las ciudades. O sea, más gente con mayor poder de compra y hábitos alimentares más exigentes. Para suplir esas necesidades, precisaremos de un medio rural sostenible, que adopte conocimiento, conectividad, tecnología e innovación. Y eso solamente es posible con alianzas.

Teniendo eso en cuenta, el gobierno brasileño estableció una alianza, por medio del Ministerio de la Agricultura Pecuaria y Abastecimiento (MAPA) y de Embrapa, con el Gobierno Británico (DEFRA), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), sector privado (Asociación Red ILPF) y tercero sector (Instituto Brasileño de Desarrollo y Sostenibilidad – IABS) para promover la agricultura de bajo carbono y el desarrollo sostenible en el medio rural. El objetivo es mitigar emisiones de gases de efecto invernadero y reducir la pobreza en el campo.

Conforme argumenta el presidente de una de las empresas de la Asociación Red ILPF, “nuestra alianza permite que personas de bien, en instituciones de bien, promuevan el bien”.

 

Texto traducido del portugués


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